Por las mañanas despiertas, observas aquel detalle del alba que deslumbra, que enamora… Vuelves a la cama. Cama de emociones, de dolores, tristezas, pasiones y encantos; enamorado está. Y Piensas en el antaño de tu rutina, que te ahoga cada día más.
¡Prepárate!
Vas camino al trabajo ¿Y el café dónde está? …
-No puedo trabajar sin café, no puedo concentrarme sin café.
-Tranquilo, yo preparé café en la mañana…
-Eso es un alivio.
La oficina de todos los días, hoy se ve diferente, pero huele igual. A oficina. Te sientas, bebes el café y empieza la labor de hoy, mientras tanto llega cierto pensamiento de locura, esa sensación en tu cabeza que te hace explotar. Sólo llegas a observar aquella piedra que brilla, que chispea…
Sales de tu oficina, todo está en llamas, todo está fuera de control.
Llegas a tu casa, te acuestas en esa cama.
Enciendes un cigarrillo, mientras bebes tu café…
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