Palabras perdidas sin destino, buscando algo que no encontraran.
Matarlas en un papel es más sano que dejarlas vivir en la mente.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Esta noche

Mi mirada consternaba lo más oscuro de la noche, yo que planeaba huir del sentimiento provocado por la incertidumbre de estar aquí, habitando una casa con seres, prácticamente solo.  Pensé en quizá soplar una nube de llanto, o tal vez quemar el recuerdo atraído por la nostalgia pero no sentía nada… Nada.

La luz que hacía tiritar mis miedos se quedo atrás, se apagó o no lo sé. Lo importante es que no estaba y yo sí, listo para someterme en una caja de emociones como la hipocresía y el engaño que son bellos  salvo cuando se te son obligados a usar en tu contra pero la noche es joven para resignarse a unos cuantos gestos con toque agridulce. Un poco de sal a la noche no le cae un poco mal, ni un poco de amor a la luna por joven.

Una estocada de vino, una rosa pintada de azul o un cigarrillo sin consumir puesto en boca del que flaquea en la mente de un escritor olvidado por las noches de júbilo y desesperación provocadas por esta época, que hace nacer sentimientos y emociones incontrolables, despreciables es el adjetivo que uno busca… Busca, sin respuesta, como toda noche él hace, me pregunto fuera de mí si es insistido esta búsqueda sin final, si es el desacuerdo entre mi dios y el tuyo, si es el confrontar mi querer y mi deseo o simplemente es el miedo a perder el sueño.

Y busca… más en esta noche, que me hace respirar este hedor insoportable y me hace recordar al olvido, me hace matar lo muerto para revivirlo. Ahora, en este momento  mi única acompañante de momento es ella, está arriba aclareciendo pensamientos oscuros, compartiéndome su soledad y enseñándome lo pequeño de mí. Pensar en uno mismo es mi filosofía hasta que el pensamiento se separa de mí para jugar un rato, cuando se cree en ciertas palabras hasta que la realidad  te hace ver que ni las conoces, están escritas pero no se sienten.

Mis palabras tiritan en este momento, son escritas con cierta fragilidad pero resisten el “qué dirán” creo yo… Pues esta noche  “especial” es en la que ni yo mismo he de confiar en mí.
Obligado a estar con gente que no es de mi estar, soportando las miradas que dicen más que dos palabras, reprimiendo la furia de la verdad, sofocando mis ganas de ir. Al final… se pierde, se gana, o no pasa nada, sólo quedan esas ganas de decir lo que sientes. Bienvenida seas oh dulce represión, atascada de insoportables burlas de uno para uno.

Todo sea por una feliz Navidad, feliz… feliz… feliz… Yo quisiera creer en lo feliz.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Explícame

La noche en vela que seduce el cuerpo, desmiente toda duda de esta mente que corrompe todo aquel sentido que la vida me dio y quizá no.  Esta noche bella, fría, solitaria que me abraza y me hace perderme en delirios de grandeza pero  a mitad de la velada  el recuerdo se divorcia del olvido para así salir a luz, a luz de luna. Y con el recuerdo llegas tú, a invadir mi  memoria para acompañar mi soledad, que sabes lucirte en deshoras como aquellas de Otoño.

Aquel recuerdo posiblemente perfecto en desgarre, pero bello… Puedes vivir de recuerdos pero no del pasado, es la nube de mi cuerpo acercándose a tus ojos, rosando esa piel de luna, que  mata por dentro, mata de pasión, de lujuria.

Es ir al desván, suicidarse y salir a la calle saludando al manicomio para poder regresar al colegio y hacerla de profesor. Explícame el porqué de estos besos, la adicción que eres tú  y la droga… tus caricias; explícame el sentimiento que no es ajeno, que puede cuatrepetear toda sin razón y volverla lógica por estar ahí.

Explícame si en esta noche que quizá he perdido la razón con estas palabras sin futuro ni presente, que le robe al cielo una estrella para guardarla en tu pecera… Explícame quien puede más, ¿Yo o el amor?

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Buscando...

Filosofando con la gran  Hormiga Blanca, mi pequeña amiga, Debajo de nuestro árbol de grandes manzanas azules... Comiendo trozos del pasado, sufriendo mordiscos del futuro mientras acostados, disfrutando, en el pequeño pero cómodo pasto de púas; aun así nos quedamos pensando en cuanto costara contratar al pequeño payaso de los miedos para que salga de una vez a entretenernos y buscar nuestra perdida no existente felicidad... Buscando…

Buscando alguna soledad, amiga mía… Quiero vivir con ella para que me enseñe lo valiosa que puede ser la amistad, deseo encontrar el campo perdido de árboles muertos por falta de amor… Quiero levantarme de este pasto de púas de dolor, pero satisfactorio… Buscar lo que ya no necesito, lo que una vez fue indispensable, lo que una vez me encontré.

¡Quiero ver la música en mis ojos, escuchar las pinturas, tocar los poemas! En algún lugar lo buscare, aquí no está… Amiga hormiga, desvélame y muéstrame la luz oscura, muéstrame la sangre azul, llévame al campo de frutas venenosas creadas por mi raza, toma mi mano y húndeme en esta tierra muerta, ahógame en este mar dulce. Y no me dejes salir hasta que salga caminando muerto, hasta que salga con sólo mi mente, pues es lo que ahora necesito.

Mírame Blanca Hormiga, disfruta de la vista… Que pronto llegara nuestro payaso, nuestros miedos, y con estos, nuestros sueños, mas no le veas a los ojos pues te puedes perder en tal seductora mascara blanca, míralo a los ojos y caerás como otros tantos. Ya que ya no quedan sueños y que difícil resulta sonreír… ¡Nos queda el pasado, recordémoslo con regocijo! Pero aun tenemos el desesperante futuro, démosle la cara! Y salgamos a buscar nuestra perdida, innecesaria y quizá ahora dudando… no existente felicidad.

Y al carajo he pensado mandar todo, hemos ido de viaje por todos lados yo y mi Hormiga Blanca, ella siempre calmándome, haciéndome reflexionar… Pero en todo nuestro camino, jamás he visto algo que valga la pena, ni cuando fuimos al rio de las almas pérdidas también llamado colegio, o a las montañas heladas con tres soles más fríos que el mismo hielo… Excepto un lugar, un lugar perdido de las realidades, un camino perdido… Ellos le llamaban “El valle del adiós” vi pasar un grupo de parejas, todos molestos entre sí, pero aparentando cierta armonía entre ellos, los vi hacerse maldades tan asquerosas los unos a los otros… vi la hipocresía en carne viva entre ellos, como se apuñalaban unos a los otros para beneficio egoísta y vano. Ellos se llamaban familia… Blanca, mi hormiga, me dijo que alguna vez fue todo lo contrario… Blanca dice muchas locuras. Esta vez decidí no creerle, aun recuerdo ese momento, trágico pero mágico… Me recuerda a mí ser.

¿Por qué buscar la tan famosa felicidad? Yo nunca he entendido porque hacerlo… Pero como la mayoría de las personas, la sigo buscando con la ilusión de alguna vez hallarla. Si no existe, si no es necesaria si es sólo una creación ¿porque la gente la busca? ¿Es el objetivo de tener algo por lo que seguir en este camino llamado vida? Y lo más sorprendente de todo es el egoísmo de la gente por obtener este sueño. Pero bueno, así es mi raza, mis hermanos, mis amigos, mi gente, incluso yo.

Quiero llegar más allá de las estrellas de los recuerdos, más allá de los planetas del olvido, quiero alcanzar esos polvos cósmicos de dolor, ver una supernova estallar en mi memoria. Esquivar los meteoros de nostalgia y desesperación. Para llegar a la galaxia escondida atrás del seductor sol, Esa galaxia que dicen es un mito, que no existe, que es de locos, donde esa tierra no hay sentido alguno, ahí, ahí quiero vivir… revivir los sueños, revivir el ayer, congelar el presente y pensar el futuro. Besar los campos de tierra viva, comer frutos agridulces, conocer gente, quiero vivir, pues en mi mundo de soledad y nostalgia todo aquello ya murió, murió en la pequeña infancia que apenas llegue a tener.

Y deseo, deseo mantenerme en este paraíso de locuras internas, que regresar a esa fría oscuridad, pues allá afuera hay veces que no se si salir al desierto mas infernal para sentir calor, o ir a las montañas mas heladas para sentir frio, prefiero morir aquí, como un loco a regresar a ese mundo que todos llaman vida real, o en su momento… rutina.

Me quedo aquí, muero aquí y vivo aquí, con o sin “Felicidad”.

(Muy viejo escrito... Recordándolo en esta temporada de invierno, haciéndole una segunda parte)
Un poco de Filosofía combinada con fantasía. 

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sueño (Fragmento)

“Estaba dormido porque el mundo era algo insoportable o realmente la soledad lo era… Quizá dormí para olvidarme de todo, pero en el fondo sabía que no moriría. Lo cierto es que desperté y escuche el ruido del mundo, pero algo sonaba diferente… mejor.”

martes, 7 de diciembre de 2010

Movimiento de amor.

Quisiese un movimiento el moverse, pero no siempre puede. Él anhelaba un despertar de compañía, un personaje viajero natal de la provincia Soledad. Y descubrió que el solo no es estar sin nadie, inventó el amor y se engañó para sentirse feliz.

Viajó por el mundo, desengañando o engañando, profetizando su creer, y las caravanas de hipocresía se aprovecharon del sujeto, haciéndole famoso.

Y él dijo: Bienvenido sea el amor, bienvenido sea el ciego, bienvenido sea usted...

domingo, 5 de diciembre de 2010

Para: Er

Y la vida sigue, por más que se trata de olvidar un viejo atardecer o una musa desterrada del querer, se arraiga al suelo del recuerdo. No pensaba desmesurar aquel sentimiento, pero quería… deseaba arrancarlo. Aquella noche, aquel vino, una copa me alimenta el desaparecer de los sueños por el que divago cuando me siento a pensar. Eso pasó…

Un día, desperté y vi a mis 2 personajes preferidos, Doña Soledad y Don Hipócrita quejándose uno del otro como era de todos los días, pero… algo andaba diferente, yo, yo sonreí. El verlos juntos me era indiferente hasta hoy, que me provocó cierto bienestar, entendí que la amargura se lleva bien con el dolor y que las flores mueren porque quieren morir…

Este sin sentido, esto que no armoniza, es el porqué de mi mente, no tienen sentido, no conjugan, no se conectan… Entonces sentí cierta caricia, un sabor familiar ¡Oh! ¡Claro! Fuiste tú… Realidad, susurraste: Regresa, regresa y deja esta fantasía.

Me negué por egoísmo, como toda acción según mi pensar es egoísmo puro, eso me enseñó una bruja que hoy extraño, de los personajes que más he aprendido, que interesante era esa persona… ¡Bueno, bueno ya, que me desvío! Decía que me negué por egoísmo porque ahí puedo ser infelizmente feliz, con cierto toque de equilibrio algo para mí siempre buscado, ni en el más frío volcán encontré, ni en el río de hielo más caliente.

De alguna manera bien,  Y bueno, ¿Qué rayos tiene que ver todo esto con el primer párrafo? Nada, o tal vez mucho, sólo lo escribí, porque así quise, es escrito de mí, para mí. Aprendí que: El más ignorante puede escribir un cuento sin sentido pero al no tener sentido se tiene uno mínimo.

Lo sigo buscando… 

Que loca es la cordura.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Aquello...

Aquella frase perpleja de ti que me recuerda la sin censura de tus labios, que al leerla, rosan los míos. Aquel pensamiento de madrugada que se acompaña de neblina, que invade el paisaje más perfecto…

Aquella brisa de otoño que disuelve el recuerdo de mi pesar; aquella hoja que derrocha su esplendor mientras muere lentamente. Aquel lugar tan tuyo, sin el tú, llamado yo, tan lleno de tus besos y caricias.

Aquella sensación de soledad que se derrumba ante el atardecer de mi pensar; aquel deseo que aborda mi cuerpo flaqueado de tan poco camelo, por no querer decir soberbia. Aquello nuestro con forma de espiral que percibe el desencanto ni tan tuyo ni tan mío.

Aquel fuego que arriba mi alma en el día más frío y lo abraza susurrando “Suéñame…”
Ese aquel, ese aquello, ese aquella… Que me hizo escribir estos versos entre líneas, es el tú, el conmigo, lo nuestro…

Er-ramani Velasco y Ángel O. Orrico