Palabras perdidas sin destino, buscando algo que no encontraran.
Matarlas en un papel es más sano que dejarlas vivir en la mente.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Carta de renuncia


El verso ya no llora, ríe… Hace varios soles que las hojas dejaron de entintarse, hace varios soles que no tocaba mis letras, hace muchos soles que ya no me tenía. Y llenar de letras un papel es fácil, es monótono, es hermoso, porque describir el aroma de una mujer, el sentimiento de anhelo, la nostalgia del querer, la melancolía de amor e inclusive la felicidad de ser; son las cosas que hacen a uno agarrar un lápiz, una libreta y un ocaso, para poder matar esas ideas en un papel.

Es un pequeño homenaje a lo que perdí hace tiempo, a la mente que ya murió, al corazón que dejó de escribir, quizá fue la necesidad de expresarse en su momento, quizá simplemente fue un momento, pero hoy pocas ganas dan de expresarse, quizá porque ya no tiene esa necesidad, quizá porque hoy ya tiene quien lo escuche.

La respuesta es desconocida, pero me gusta hacerle caso a mi corazón de vez en cuando, me gusta pensar que si he dejado de plasmar ideas es porque ya no es necesario hacerlo…

Me tomé éste crepúsculo para escribir a los versos que ya escribí, a las hojas que ya no lleno, a la tinta que ya no gasto… Que sepan que pronto serán recurridas, pero que ahora, por lo mientras, descansen.

Siempre hay una palabra para describir cada cosa, excepto una... Mi amor, quien me escucha...

sábado, 16 de julio de 2011

Hoy

En un verso puedo pintar el paisaje más bello o la nostalgia más melancólica, pero hoy sólo deseo gastar tinta, recuperar inocencias que se perdieron con el tiempo y perder cosas que ya no tengo… Pero el querer dejó de ser hace ya varios relojes.
Por el escrito de esta noche, de estar en un papel. Hoy es el nunca de los cuentos ya leídos, ayer, el siempre de cada texto borrado y el mañana una brisa de palabras porvenir. Escribiendo quise aprender que los labios no engañan y que las camas no son para dormir, quise olvidar que el dolor no enseña y que las noches no reclaman recuerdos y también quise luna, deseo hacer memoria a un lápiz que nunca existió, a un papel que jamás fue rayado y al labio que jamás fue besado. Quiero renombrar aquel verdugo que no tuvo condena, a ese compañero de lágrimas que nunca lloró y a la amante que jamás me amó.
Hoy hago honor a los versos que jamás escribí.  

Llora

La luna sufre, llora, y sólo porque
las estrellas la han dejado.
Se puede oír como canta su llanto,
frágil y descuidado, que almacena
cierta melancolía.

Blanca luna, Mademoiselle de la noche,
princesa de la soledad ¿Qué provoca
aquél lamento tan sublime? ¿Quién te
ha lastimado? ¿Quién duerme tu felicidad?
Y la luna sólo llora, sólo duerme, sólo ve. Ella es…
es toda una dama, de esas que sólo lloran.

martes, 14 de junio de 2011

Ella es...

Es la costa de mi inerte latir, es la brisa que susurra encantos, es la deriva sin miedo, es el fuego de mis labios, es el horizonte sin fin, es la luna que acompaña mi soledad, es el recuerdo de amor más perfecto, es la medida justa de mujer. Es ella, un verso no escrito, un poema no acabado...El deseo de mi cuerpo, es la razón de mi locura, es la sonrisa de cada mañana. Es el sueño más hermoso, es la tranquilidad más silenciosa, la paz más larga; mi existencia ata cabos a ella, mi corazón es suyo y mis pensamientos tienen su bello aroma. Y yo su amante, su amigo, queriendo ser su todo, pues ella ya es el mío...

domingo, 5 de junio de 2011

Café

Por las mañanas despiertas, observas aquel detalle del alba que deslumbra, que enamora… Vuelves a la cama. Cama de emociones, de dolores, tristezas, pasiones y encantos; enamorado está. Y Piensas en el antaño de tu rutina, que te ahoga cada día más.
¡Prepárate!
Vas camino al trabajo ¿Y el café dónde está?  …
-No puedo trabajar sin café, no puedo concentrarme sin café.
-Tranquilo, yo preparé café en la mañana…
-Eso es un alivio.
La oficina de todos los días, hoy se ve diferente, pero huele igual. A oficina. Te sientas, bebes el café y empieza la labor de hoy, mientras tanto llega cierto pensamiento de locura, esa sensación en tu cabeza que te hace explotar.  Sólo llegas a observar aquella piedra que brilla, que chispea…
Sales de tu oficina, todo está en llamas, todo está fuera de control.
Llegas a tu casa, te acuestas en esa cama.
Enciendes un cigarrillo, mientras bebes  tu café…

jueves, 2 de junio de 2011

Aroma de mujer


Ese aroma de mujer, esos  besos sin dueño, aquel perfume que cae en mi cuerpo, unos labios húmedos con sabor a ti. Entiende estos versos perdidos de ti, compra mi sueño, comparte el día conmigo… Pues hoy  tirito por la ausencia de tu calor, por el deseo de tenerte a mi lado. Ven,  déjame sentirte, permíteme compartirme y observemos como la noche se va en segundos, la luna verá dos cuerpos menguados tan llenos de sí. Así ella comprende que el amor no es de dos, es de uno… de un cuerpo formado por dos, el tuyo y el mío…

Quiero perderme en tus besos, en las caricias que enciendes sobre mí, quiero sentir hasta el último cabello de tu cuerpo, quiero despegar cuerpo y mente pero sólo si es contigo. Ven, déjame sentir, tocar, oler… aquel aroma tuyo de mujer.

lunes, 9 de mayo de 2011

Existencia... Ausente

La razón del ser humano es tan complicada y a la vez tan simple he ahí la locura de su existencia, y la locura de su propio “destino final” que busca un punto final que no existe, o quizá sí, pero es el hecho de que tal punto es el final de finales de un aliento vacío de dolor. Es el hecho de creer en el posible y realmente inalcanzable.  
El porqué, por qué… es lo que aborda en la mente del pensamiento humano, lo que desborda toda lógica pareciendo lo lógico. Si lo ponemos en duda, la duda quebranta la explicación y quedamos de nuevo en un punto sin partida. Es la irracionalidad del pensar, del buscar una razón de existir, sin embargo, es imposible no hacerlo, la condena de razonar lo que razonamos y razonar aquel razonamiento. Maldita Condena.
Mi hormiga murió... la aplastaron libros de filosofía, siendo enterrada por letras que probablemente son más incoherentes que ella misma, probablemente sus susurros marcaron una mente más que propia botada en los pastizales con cierto olor a lluvia.