La luna sufre, llora, y sólo porque
las estrellas la han dejado.
Se puede oír como canta su llanto,
frágil y descuidado, que almacena
cierta melancolía.
Blanca luna, Mademoiselle de la noche,
princesa de la soledad ¿Qué provoca
aquél lamento tan sublime? ¿Quién te
ha lastimado? ¿Quién duerme tu felicidad?
Y la luna sólo llora, sólo duerme, sólo ve. Ella es…
es toda una dama, de esas que sólo lloran.
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